Ahora hablaré de mi

Llevo todo el día en pijama y, la verdad, no tengo muchas ganas de quitármelo. Es una ropa comoda, agradable al tacto con la piel, sencilla... Con él, puedo moverme libremente; incluso llevarlo al revés sin que nadie me diga nada...
De un tiempo a esta parte tengo la sensación de ir siempre con la ropa de casa puesta. Sin arreglar, sin peinar. Y la ducha, por higiene. No me apetece mucho salir de casa.
Me siento como si estuviera desnudo. Ante la familia, ante los amigos, ante la gente que voy conociendo...
He perdido algo y parece que, de momento, no lo voy a encontrar. Aunque si rebuscara en el fondo del hipotálamo, seguramente lo encontraría. Algo está cambiando. Y, aun conociendo el desencadenante, no terminó de vislumbrar como terminará todo.
Cada día que pasa me desprendo de algo del equipaje, aligerándolo, para que, llegado el momento, pueda ir sin ningún tipo de máscara, ni afeite; más libre. Más comodo.
Mientras tanto, continúo sin trabajo (posible desencadenante de todo) y sin alguien a mi lado que sea capaz de afrontar los problemas y no se escape a las primeras de cambio. Pero, en peores tapias hemos meao y en peores camas nos hemos corrío.

1 Comments:
Interesting website with a lot of resources and detailed explanations.
»
Publicar un comentario
<< Home