09 noviembre 2005

Aquellas pequeñas cosas...

Últimamente escucho mucho a Serrat, no me pregunteis por qué. Nunca me había parado a escucharlo. Pero, sin darme cuenta, sin querer, escuché dos canciones que, en cierta forma, podría decir que hablan de mi. Antes de la ración de blog, os dejo la letra de 'Aquellas pequeñas cosas'.

"Uno se cree que los mató
el tiempo y la ausencia,
pero su tren sacó boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón, en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón te acechan
detrás de la puerta;
te tienen tan a su merced
como hojas muertas

que el viento arrastra allá o aquí
que te sonríen tristes y
nos hacen que lloremos
cuando nadie nos ve."

(...)

Estoy cantón. Lo sé. El blog ha dado un inesperado giro hacia la música como vehículo de trasmisión de sentimientos. No era lo que pretendía, pero tampoco me molesta.

Desde unos días, observo como, cosas que antes veía como circustanciales, ahora se me antojan magníficas y dignas de vivirlas. No sé si me explico... Mi especial situación -es decir, el paro- ha conseguido, ya no sólo templarme y hacer que madure un poco (a palos, eso sí), sino que también ha hecho que me replantee ciertas cosas. Detalles a los que antes no prestaba atención, pequeñas tareas, compras o salidas de casa, ahora me parecen una aventura.
Ahora salgo a la calle con otra cara, sin prisa, disfrutándolo, viviéndolo..., a la espera de encontrame cosas, gente, personas...; decía Julio Iglesias (sí, ¿que pasa?) en una canción que se había olvidado de vivir por entregarse a su trabajo y a su público... No es comparable, pero algo así me ha pasado: demasiada entrega a los demás sin encontrar, en la mayoría de las ocasiones, un estímulo, una respuesta...

Hay muchas pequeñas cosas que, últimamente, me alegran un poco y me ayudan a salir un poquito de este pozo (de profundidad mediana, tampoco exageremos) en el que, por ahora, estoy metido.


Las "pequeñas cosas" tienen su parte positiva y su parte negativa. Te reencuentran con la realidad y, muchas veces, con tus sentimientos; con el pasado, con las historias vividas y ya muertas, o en coma profundo; te pueden poner triste si las descubres tarde y, si las echas de menos, te pueden convertir en un esclavo de ellas.

Así que, recuerdos sí, pero intentando, dentro de lo posible, no convertirlos en sufrimiento, en dependencia, en necesidad de volver... Y se lo que me digo.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

miércoles, noviembre 09, 2005 2:24:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Greets to the webmaster of this wonderful site. Keep working. Thank you.
»

sábado, junio 10, 2006 2:13:00 a. m.  

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