11 diciembre 2005

La búsqueda

"La teoría de ella, la gran teoría de su vida, la que la mantiene en rigor, es que la felicidad, la verdadera felicidad, es un estado mucho menos angélico y bastante menos agradable de lo que uno tiende siempre a soñar. Ella dice que la gente acaba por lo general sintiéndose desgraciada, nada más que por haber creido que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar, de gozoso éxtasis, de festival perpetuo. No, dice ella, la felicidad es bastante menos (o quizás bastante más, pero de todos modos es otra cosa) y es seguro que muchos de esos presuntos desgraciados son en realidad felices, pero no se dan cuenta, no lo admiten, porque ellos creen que están muy lejos del máximo bienestar." 'La Tregua', Mario Benedetti

Todos buscamos la felicidad y, a pesar de lo que esta nos puede proporcionar, solemos empecinarnos en no encontrarla, poniéndole obstáculos, que hacen que nos cerremos en banda, cegándonos y haciendo que no veamos aquello que nos podría llevar a ese 'estadio superior', tan deseado por el ser humano.

Por eso, en el momento que nos autocensuramos, estamos llamados a ser presuntos desgraciados; personas que no somos felices, no porque lo seamos y no queramos verlo, sino porque podríamos serlo, y nos limitamos a llevar una vida aparentemente correcta. Sin riesgos. Aparentando en muchas ocasiones lo que no somos. Bailando el agua a la alienación y el borreguismo en detrimento de nuestra propia personalidad.

Todos buscamos ser felices pero, en el fondo, preferimos el victimismo y la autocompasión que nos proporciona el caparazón de la desidia, frente a la realidad que podemos conseguir, a poco que lo intentemos

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Jolines si sigues con este tipo de post !! Voy a tener que venir y cambiarme la mente frívola y ponerme la de reflexión.

Después de mucho pensar llevo años sin querer ser feliz. Y cuando digo sin querer ser feliz no es qu me niegue la felicidad. Es que no es el objetivo de mi vida ser feliz. O quizá me autoengañe. Pero realmente no es algo que para mí sea un objetivo. Además creo que no se puede ser feliz en un mundo tan profundamente complejo como este. Pero por otro lado hay cosas más importantes que ser feliz. Yo con estar a gusto tengo suficiente. Y para eso lucho un poquito más.

Ese fragmento que has puesto es verdaderamente supremo. Sueño con un día poder hacer algo parecido y que la gente pueda reflexionar conmigo.

lunes, diciembre 12, 2005 2:34:00 p. m.  
Blogger pedro said...

Es que lo de ser feliz es un invento de los psiquiatras y del McDonald. Además, mi querido Kaotot, gracias a estos posts, uno se ahorra el dinerito en el psicólogo y en el psiquiatra...

Es un placer verte por aqúi una vez más.

Un abrazo, golfo

lunes, diciembre 12, 2005 2:56:00 p. m.  
Blogger pedro said...

es un autoplagio más que otra cosa... jajajajaj!

más abrazos

lunes, diciembre 12, 2005 7:56:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pedro y Mar haya tranquilidad. Os pienso denunciar a la SGAE ¿vale? a ambos por no poner el título y la editorial. jijiji Y Mario Benedetti cuando se entere... bueno... nos vemos en el juzgado o en Salsa Rosa no sé... ¿Qué preferís ?

martes, diciembre 13, 2005 3:43:00 p. m.  

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