ELSA PATAKY NO ES MALAYA
Ya ves... a estás alturas...
...y en peores camas nos hemos corrío.











Más vale malo conocido que bueno por conocer. Esa es una de las máximas más inmovilistas que conozco. No sé si es bueno o malo ser inmovilista aunque, en ocasiones es preferible quedarse quieto. El Tigre en el momento de buscar su sustento, en la hora que sale a cazar, escoge a sus presas por como se mueven. Cuanto más se mueve la presa, con más ímpetu intenta arrasar el ser vivo. También está el ‘quien no se mueve, no sale en la foto’, que ha dado lugar a que numerosos políticos salgan en fotos que no debieran, buscando un reconocimiento o unos laureles que no le pertenecían. Pero ahí están.

Desde que tengo uso de razón -desde que tenemos uso de razón- por nuestra vida pasa muchísima gente. Profesores, tíos, primos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, compañeros de fatigas... En 23 años de trazado vital, da para conocer a muchas personas. Con unas confraternizas más y con otras menos, e incluso, por alguna razón, de un día para otro no recuerdas su teléfono, su cara o su voz. Son gente de paso. Gente que no venía con la intención de quedarse en tu vida, de ser complices, amigos... O sí. Gente que venía con intención de quedarse y algo que se cruzó en el camino le impidió seguir con nosotros.
A todos gracias. De todos aprendí algo, de todos echo de menos algo; ya sea bueno o malo. No es un ejercicio de nostalgia, sino de reseña, de mención.
Cuánta gente pasa por nuestras vidas... y enlazo con algo que leí en el blog del castigador, al cual pedí permiso para poner esto en el blog.
(...)
Ayer lo tuve claro. Estuve viendo la película Antes de amancer… Para los que no la conocen, trata de dos personas que se conocen en un tren, se enamoran y deciden pasar una noche juntos. Sólo una, porque a la mañana siguiente él vuelve a Estados Unidos y ella, a Francia. Ambos conversan y conversan… Y lo tuve claro.
Comprendí que es lo que me duele de las decepciones. Conoces a una persona, te cae bien y conversas con ella. Te abres. Le cuentas todo de ti, tus experiencias pasadas, que te gusta el helado de chocolate y que reconocerías el olor de tu madre entre un millón. Le explicas que te da miedo la muerte de las personas a las que quieres, que tus hermanas han sido como dos madres más para ti y que sueñas con que venga alguien que te haga feliz para siempre.
Dejas que esa persona entre en ti. Le haces un hueco entre tus sentimientos para que se pueda quedar allí el tiempo que quiera. Cojines por todas partes, una manta para que no pase frío y gominolas de colores…
Y, de repente, decide marcharse. Y le gritas… ¡Devuelveme mis secretos, por favor! ¡No es justo que te los lleves contigo! ¡Necesito que borres cada uno de mis pensamientos! Pero es que tus pensamientos ya son suyos… Y no hay vuelta atrás… Te quedaste sin ellos…
Nota para el año nuevo: En vez de fijarme en la gente que se va, valorar más la mucha que se quedó…
(...)
Pues eso. Tomemos nota.Felicidades.
(...)
Usuario anónimo tenía razón. Disculpen.
Queda, entoncesl, rectificado.





La historia va de una chica que está enamorada de un chico que, por medio de una apuesta con sus colegas, tiene que conquistar a la susodicha. Una cosa muy original...
'Acaricias mi ilusión' fue un desproposito de principio a fin. Pero dejó músicas muy bonitas, y letras que, si bien en algún momento pueden ser ñoñas, si entras en el juego, hasta tienen cierta gracia. A mi, personalmente, la que mas me gusta, y de la que más orgulloso estoy es de la que da título a la obra.
(Marco, en plan karaoke, lo que canta cada uno:
el chico, que pasa, y la chica, a la que se le hace caldo el...)
No lo puedo soportar, esta niña me da igual;
pero me debo calmar.
Estoy harto de aguantar esta absurda situación.
Creo que voy a abandonar.
Desde que te conocí, yo de pronto descubrí
eso que llaman amor.
Eres mi única ilusión, eres luz y obsesión.
Sólo en ti puedo pensar.
No lo puedo soportar y aunque intento asimilar,
sobrepasa mi razón.
Pero algo en su mirar me comienza a embaucar, ¡
estoy tonto, por favor...!
Tu sonrisa es claridad que ilumina mi existir.
Por ti siento devoción.
Son tus labios mi verdad, alimento de un amor
que acaricia mi ilusión.
Es agobio y opresión. Este asunto, cierto es,
de mis manos se escapó.
Aunque algo de su ser, es extraño, ya lo sé,
va cambiando mi intención.
Yo te adoro sin rubor. Eres vida para mí,
como flor en un jardín.
Eres todo corazón, sentimiento y pasión
que alegras mi vivir.
Esto no puede pasar, siempre está hablando de amor.
No lo quiero entender.
Pero hay algo que, tal vez, ha nacido en mi interior
y acaricia su ilusión.
Sentimientos sin control, arriesgando el corazón.
No es acierto, ni es error.
Algo nace entre los dos, imposible de explicar,
que desborda la razón.
Con la fuerza de un ciclón, sin vergüenza y sin temor.
Dando el salto sin la red.
La apariencia no es real y aunque nada sea verdad,
acaricias mi ilusión.
Acaricias mi ilusión... Acaricias mi ilusión...
Lo sé, lo sé... Tremendo. También es cierto que era la primera vez que me ponía a escribir. Afortunadamente, con el tiempo hemos mejorado un poquito. Tampoco mucho. Pero, al menos, las rimas estridente ya no las uso...
Pues eso. Me parecía divertido poner una canción tan rallante, después de tantos años en un archivador perdida. En su momento lo pase mal... ya os contaré.
Pero ahora, se mira, y no se ve con desagrado ese tiempo. Manda polla...
(...)
Tampoco se ve con desagrado esto. Lo he encontrado en un archivo de fotos. Una pequeña pelicula de estas de 30 segundos.
Es el final de uno de mis programas. Qué recuerdos. No lo dudo... Me hicieron la jugada, pero me tienta volver...

Está amaneciendo.




Pero de la buena.
(...)
Una recomendación musical: "Dos corazones, dos historias", con Julio Iglesias y Alejandro Fernández.
Escuchen, escuchen.



Pelotómetro, para que sepas lo que puedes beber y las consecuencias que ello tendría.
Momento Servicio Público Saber Vivir, Saber beber.
Pincha aquí: http://www.quevieneelpeloton.com/DRUN/INDEX.HTM
(...)
Una frivolidad de vez en cuando no viene mal; aunque los resultados que ofrecen son verdaderos.

Hace una década triunfaba en España un programa presentado por Emilio Aragón hijo (o Milikito) en el que saltar en un tablero, saltando de una casilla a otra al compás de lo que dictaban los dados era la máxima fundamental. El Gran Juego de la Oca, un divertimento sano que era seguido por millones de espectadores hasta que, esos mismos jugadores de salón, comenzaran a cansarse de la hiperactividad de Milikito, los mohínes asépticos de Lydia Bosch y las patadas al diccionario de Patricia Pérez, así como de la incapacidad manifiesta de los concursantes.
A ver, en estos días festivos, se me antoja poner algunas recomendaciones musicales. Vamos, como siempre, pero al revés. Me explico... Como cuento en el post anterior, realicé un pequeño viaje hasta tierras palentinas, quedando conquistadas por este, su humilde bloguero. Durante el trayecto, ante el desastre de antena que tiene el coche de papa (es que el Fiat Tempra está muy mayor ya...) no hubo más remedio que escuchar musiquita variada... en cassette (si, modernidad, divino tesoro que algunos no quieren recoger...)

De él han dicho de todo. Tiene admiradores y detractores a partes iguales y es considerado el padre del magacín nocturno (al estilo americano) en España. Nadie en el tiempo que estuvo en antena fue capaz de ganarle en audiencia. Ni siquiera Javier Sardà. Salió sin mancharse de la mítica tercera edición de Gran Hermano -en la que el mayor atractivo era ver cómo iba ataviado Pepe cada noche de gala-.


3.1415926535 8979323846 2643383279 5028841971 6939937510 : 505820974944 5923078164 0628620899 8628034825 3421170679 : 1008214808651 3282306647 0938446095 5058223172 5359408128 : 1504811174502 8410270193 8521105559 6446229489 5493038196 : 2004428810975 6659334461 2847564823 3786783165 2712019091 : 2504564856692 3460348610 4543266482 1339360726 0249141273 : 3007245870066 0631558817 4881520920 9628292540 9171536436 : 3507892590360 0113305305 4882046652 1384146951 9415116094 : 4003305727036 5759591953 0921861173 8193261179 3105118548 : 4500744623799 6274956735 1885752724 8912279381 8301194912 : 500
Así comenzaba la canción Sabato Pomeriggio (Sábado por la tarde, de Claudio Baglionni). Pero podría haber escrito una canción genérica para las tardes del fin de semana. Nada más aburrido que un domingo por la tarde. Es lo normal. Pero cada semana pensamos que esta jornada de descanso tendrá algún otro tipo de aliciente, algo que nos hará quitarnos el pijama (que pesao yo con el pijama!) y salir a la calle.

