31 diciembre 2005

Procura hablarle tú...


No pensaba poner otra canción hasta dentro de un tiempo, pero esto es así. El blog, como el fútbol -que diría Valdano-, es así. Os dejo con una de Julito, 'Procura hablarle tú'.

Lo que pasa es que no sé si se la canta a alguien o se la canta a si mismo, a saber... De una forma u otra, nos sirve para ilustrar esta última -o penúltima, que nunca se sabe- paginilla de diciembre.

Explícale si puedes sin herirla,
por qué me marcho sin decirle adiós.
No soy amigo de las despedidas;
lo bello está al principio del amor.

Le dices que no ha sido una aventura,
que me ha llegado incluso a enamorar,
que olvide de quien pudo ser la culpa;
la vida es la culpable y nadie más.

Procura hablarle tú,
tú la conoces mejor que yo;
procura hacerle ver,
que es imposible, volver, volver.

Jamás oculto a nadie mi locura,
mi forma caprichosa de querer;
que entienda y que perdone mi postura
pues ya difícilmente cambiaré.

Que sepa que no es fácil olvidarla,
que han sido noches para recordar
mas soy así, qué quieres que le haga,
no soy un ave fácil de atrapar.

Procura hablarle tú,
tú la conoces mejor que yo;
procura hacerle ver,
que es imposible, volver, volver.


(...)

Estoy demasiado reflexivo. Hoy hablando con un amigo, me daba cuenta que estaba un poquito insoportable, que me rallo, me rallo, me rallo... por auténticas polladas que se solucionan echando un par de cojones, y a volar.
Pero es que cuesta tanto echarse las pelotas a la espalda y tirar p'alante...

Lo dicho. No sé si conectaré antes del 31 para rallarles un poco...
Supongo que sí, para meter un post en condiciones.

30 diciembre 2005

¡¡Tenemos himno!!



Tenía que pasar. La filosofía del descreimiento todavía no ha dado sus primeros pasos y, además de varios adeptos, ya tiene su propio himno. Si la vida te lo da, es el título de una de las canciones que Jaime Urrutia ha incluido en su disco "El muchacho eléctrico". Define, a grandes rasgos la idea principal del descreimiento.

Hoy me he levantado pronto
repleto de esperanza por volverme a enamorar,
y a reirme como un tonto
de las cosas más simples puedes aprender.
No es tan fácil conseguirlo,
buscar el punto exacto y no soltarlo nunca más;
sé que a veces te hago daño
y hoy no quisiera herirte y olvidarte está de más.

Es una forma de sentir y nada más;
la soledad no avisa cuando va a volver.
Es una forma de cantar a la verdad;
tampoco sabes por qué te sientes tan bien.
Si la vida te lo da, también te lo quitará.

Buscando en lo más profundo,
respuestas inexactas, la locura de este mundo
y perplejo y abatido nunca me doy por vencido
y aquí sigo enamorado;
hoy me he levantado pronto
para ver si entre tus piernas
me quedo enamorao.

Es una forma de sentir y nada más;
la soledad no avisa cuando va a volver.
Es una forma de cantar a la verdad;
tampoco sabes por qué te sientes tan bien.
Si la vida te lo da, también te lo quitará.

Si la vida te lo da, nadie te lo quitará.

(...)

No sé de que hablaré mañana.
Pero seguro que de algo a medio camino entre lo reflexivo, lo esperanzado y lo moralizante.
Es lo que tienen los finales de año...

29 diciembre 2005

No, de momento




Ayer era 28… y estaba cantado.

No sé como os lo tomaréis. Era una bromilla sin maldad. Y bueno, era más para los que me conocían que para los que no. Si alguno se ha sentido defraudado, mis disculpas. No me voy de momento a EEUU, ni abandono Granada (ahora que he encontrado un curro en el que parece que hay posibilidades de avanzar, ascender y esas cosas…)

Eso sí, el proyecto de ir a Miami está en la “lista de cosas para 2006/2007”, si reúno las condiciones pecuniarias necesarias para hacerlo… Y la aventura americana en el campo de la comunicación, también. Es algo que me apetece. Ése cambio de aires me puede venir bien, como creo que me ha venido bien el cambio de obligaciones laborales.

Una vez más, deciros aquello de “inocentes, inocentes…”. Un abrazo a todos. Ya sólo quedan dos días para terminar el año.

(…)

No todo ha sido mentira. Hay cosas que son verdad. Y me habría gustado sacar más verdad de esta pequeña mentira. Uno, que es así…

28 diciembre 2005

Jugándome la vida entera



Todavía no me he acostado porque tengo que decir algo y no sé cómo decirlo para que no suene mal… Me voy de Granada.

Era una idea que llevaba calibrando bastante tiempo. Mucha gente sabe que estuve a punto de hacerlo hace un año más o menos y si no lo hice fue porque se me retuvo, exigiendo un cambio de idea que -en aquel momento- se convirtió en real. Pero ese cambio no podía durar toda la vida. En aquel momento el cambio tenía dos posibles destinos: una ciudad cercana y otra un poco más lejana, que incluía cambio de comunidad autónoma. Los motivos para ese cambio eran de varios tipos: personales, profesionales, familiares… aunque lo sentimental pesaba mucho (uno, que es así de tonto).

Durante este año he intentado quitarme la idea de la cabeza, y casi por completo se fue. Pero bueno, esas cosas que pasan, que si me voy del trabajo, que si me dejan, que si me hundo un poquito… te hace darle vueltas, vueltas, vueltas a la cabeza. Y se llegan a conclusiones.

Me voy pronto. Poco después de que acabe el año. A tiempo para zanjar un par de temas y aclarar un par de cosas. Quiero irme con el trabajo bien hecho y con mis sentimientos más o menos aclarados. No me retiene nada, ni nadie, creo. Ojalá. Y mis amigos, que en su momento me retuvieron, ahora comprenden que es lo mejor para mí. Saben que aunque este lejos, voy a seguir con ellos. Además, en un principio, sólo será un año y medio.

Reconozco que el cambio es brusco. Emprender la aventura americana, así, a la aventura -nunca mejor dicho-, da un poquito de miedo. Pero ya lo dije en su momento: “me tienta cruzar el charco”.
El trabajar allí, me va a dar la posibilidad de mejorar mi inglés, y me va a proporcionar mayor soltura en el medio audiovisual. Además, la comunidad hispana aquí es tremenda, por lo que estaré bastante bien arropado. No conozco a nadie. Ni creo que haga falta. Es un empezar de cero, pero con una base importante trabajada en todos mis años vividos aquí.

No os voy a echar de menos a todos los que leéis el blog, porque lo voy a mantener. Así que seguiremos en contacto.

(…)

No me echéis en cara que no haya dicho nada antes, pero es que las cosas todavía estaban por cerrarse. Hasta que no están las cosas firmadas, no se cuentan. En este mundo eso es así.

(…)

Una recomendación musical: Es cursi, ñoña, e incluso pegue poco conmigo y con todo. Pero la canción me gusta. Se llama ‘Jugándome la vida entera’, y la canta Alex, del primer OT. La letra me gusta.

27 diciembre 2005

Piratería

Entre la coña y la seriedad intento equilibrar un blog marcado por mis últimos cambios.

Aviso, vendrán más.

(...)

Me reafirmo. Esto de los blogs es pura piratería.



Pero de la buena.

(...)

Una recomendación musical: "Dos corazones, dos historias", con Julio Iglesias y Alejandro Fernández.
Escuchen, escuchen.

26 diciembre 2005

La vergüenza nos hace perder mucho tiempo

Os cuento una historia que, aunque escuchada mil veces, cada vez que salta a los periódicos o a la televisión, no deja de sorprenderme.

Hace unas semanas, escuché la historia de Manuela y Leandro...

Manuela y Leandro se conocieron, allá en los años 20, cuando contaban con 6 y 10 años, respectivamente. Estaban juntos todo el tiempo, no se despegaban el uno del otro. Vamos, como cualquier niño en edad de jugar. Pero el tiempo, pasó, pasó, pasó... y al final no pasó nada. El problema es que Manuela y Leandro se querían. Tenían la apetencia y la voluntad de estar siempre unidos pero ninguno de los dos, por vergüenza, prudencia o vaya usted a saber se atrevió a dar el paso y 'arrimarse un poquito'. Era otro tiempo.

Esto hizo que Leandro, sumido en una profunda tristeza, marchara a Estados Unidos a trabajar como carpintero a una granja de un tío suyo, en Texas. Allí estuvo trabajando hasta el año 84, momento en el que volvió a España.
Al llegar a España, el hombre, al haber enviudado de su segunda esposa y encontrarse sólo, decidió irse a vivir a una residencia en la que pasar lo que le quedara de vida. Allí fue conociendo a cada uno de los internos, los que serían su familia, los que serían su apoyo moral durante lo poco o lo mucho que su corazón aguantara.

Y encontró a una mujer con el rostro cansado, con un halo de cierta tristeza y con una belleza distinta a la de las otras ancianas. Estuvieron hablando durante horas sin decirse sus nombres y, antes de acostarse, de ir cada uno a su habitación, Manuela con voz temblorosa dijo al hombre: "hay que ver como la vergüenza nos hace perder el tiempo, Leandro". El recien llegado no pudo sino mirarla sorprendido, buscando una conexión que no tardó en encontrar. Era Manuela.

Casi 70 años después, sus vidas volvieron a encontrarse y decidieron que, la vida, no volvería a darles otra oportunidad.

Esta vez, apartarían la vergüenza porque no tenían tiempo para perder.

Pues eso, una vez más, los mayores nos hacen aprender y reflexionar. Ellos nos han mostrado su error para que aprendamos de él.

Otra cosa... probablemente, si Manuela se hubiera casado con Leandro, al tiempo se habrían divorciado, o separado, o ella habría aguantado las infidelidades de éste, o habrían vivido para siempre rodeados de hijos y nietos...

Eso nunca lo sabremos.

Lo importante es que habrían dado el paso.

(...)

Ésta es una historia real; aunque, podría servir, perfectamente, para ilustrar la filosofía del descreimiento. Sirva, pues, esta historia como pequeño entrante de lo que, en próximos posts, iremos explicando.

(...)

Y una canción, por navideña y por kistch: 'Last Christmas', de Wham! Para qué decir más.

24 diciembre 2005

Nochebuena (o la celebración del solsticio de invierno)

Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.

Parece mentira pero otra vez estamos en fechas navideñas. Un tiempo que intenta hacernos ver que todo es precioso menos en los sitios donde no lo es, donde las ongs hacen su agosto -gastando un dineral en publicidad- y donde Juan Carlos Rey nos felicita con un mensaje programado y que, a buen seguro, tendrá como hilos argumentales el estatuto catalán, la heredera del heredero y una mirada perdida donde se ve reflejado el autocúe con el que 'su majestad' lee -como un sustituto estival del presentador de informativos- todo aquello que nos quiere decir a nosotros, súbditos suyos en éstas Batuecas.

Esta noche es Nochebuena…o la celebración del solsticio de invierno, como dice mi amigo Alex.

La cena en familia es inevitable y, que quieren que les diga, supongo que al final se pasa bien, aunque al principio tengamos una actitud un tanto descreída. Coplas, guitarreo y una comida que viene a ser como la antigua comida que solíamos hacer los domingos en casa de mi abuela, pero este año sin los abuelos –que mi tío se los lleva a su casa-.

Ese es otro tema, los abuelos, la ley del dependiente y como escaquearse de cuidar a tu madre porque ‘tienes mucho trabajo’. Ay tito… que pena me das que te comportes así con tus padres, que pena, que triste, que mal estás quedando.

Perdonen mi actitud, pero es que estás Navidades, para mí, como si no lo fueran. No estoy sintiendo ‘eso’ que en otros años si tenía. Ese gusanillo, esa corriente, ese respirar y sentir “en navidad”.

Otro año será.

Por cierto, hoy he salido en el periódico. Una pequeña entrevista (suplemente especial de Navidad, periódico "Granada Hoy") contando como suelo vivir la nochevieja. Como diría algún vendedor de e-bay: solo para fans

(...)

Muchas felicidades a todos los amigos del blog. A los que pasáis de vez en cuando y dejáis una perla de vuestro pensamiento. Que la noche vaya bien y huyáis de cualquier tipo de “confrontación interfamiliar”, que tanto se suelen dar en reuniones de este tipo.

(...)

EN BREVE PRIMER ARTÍCULO DE LA NUEVA CORRIENTE DE PENSAMIENTO QUE ESTOY INTENTADO IMPLANTAR: LA FILOSOFÍA DEL DESCREIMIENTO.

22 diciembre 2005

El perdón se da pero no se pide


¿Cuántas veces nos habrán pedido perdón y nosotros, de forma ociosa y desentendida, lo concedemos sin darle mayor importancia? Pues menos de las que creemos que merecemos.

Hoy me han hecho daño y al mismo tiempo me pedían perdón.
Paradoja. No, GILIPOLLEZ.

Es una de las situaciones más ridiculas y al mismo tiempo más irascibles de las que he vivido en los últimos meses. ¡Y miren que han pasado cosas en los últimos meses! Por una serie de historias, me pedían perdón, con insistencia, haciéndo especial hincapié en el perdón.

No lo he concedido por una razón. Esa persona no buscaba el perdón, buscaba sentirse bien consigo mismo. Encontrar la paz interior ante los errores cometidos y el mal hecho a través de un perdon 'light', barato y sin ningún tipo de compromiso. Un perdón de broma que viene a ser como la confesión en los niños -y los no tanto- antes de hacer la comunión.

Ya se que estamos en unas fechas en las que lo lógico sería dar el brazo a torcer y perdonar esas acciones, esas conductas que nos pueden haber hecho daño. Pero creo que hago lo correcto: dejar macerar esa súplica en el frigorífico, en el inexistente limbo para, llegado el momento, conceder el perdón de verdad, no como un cumplido que en muy pocas ocasiones llega a materializarse en nuestro ser, sino como el acercamiento hacia esa persona reconociendo su error, su porqué y el tormento que le puede haber causado.

21 diciembre 2005

Con ánimos renovados

Después de mucho madurar la posibilidad de hacerlo ayer a mediodía llegué a una conclusión: hoy me corto el pelo. Y la verdad es que hacía falta. Las cosas comienzan a ir medianamente bien y aún conservaba el corte de pelo marcado por los sinsabores amorosos y el paro obligado por mi marcha de "tele-rosquilla".

Un corte de pelo que, a tenor de las miradas recibidas en la entrega de premios -y posterior ágape, que servidor se engargó de coordinar- recuperá el esplendor de mis días de incipiente fenómeno mediático local (dicho esto con todas las comillas del mundo). Miradas que recogía o esquivaba dependiedo de las formas, modos y continente de las aves de rapiña en celo que observaban con ojo algo más que avizor...

Así que, de nuevo, vuelvo a la calle. Vuelvo a dar guerra.

Vuelvo, con ánimos renovados.

19 diciembre 2005

No deseo hablar de amor

Creo que ha llegado el momento de convertirme en un cabrón....

¿Cuántas veces habré pronunciado esta frase? Pues probablemente cada vez que me han dado un palo que no me esperaba; una respuesta que no tenía lugar; una traición inesperada...

(...)

Me gusta hablar de mi pero sin pringarme demasiado, intentando guardar para mi los detalles más íntimos.

Hoy hablaré abiertamente...

En cada momento que he intentado arreglar las cosas con las personas que han compartido alcoba conmigo y que, por una razón y otra, han desaparecido del mapa, por mi cabeza ha pasado la idea que exponía en la primera frase de este post.

¿Por qué siempre que he querido solucionar las cosas con estas personas (de forma individual, cuando tocó cada una) decíden pegarme una coz en la boca del estómago? No es que me esté haciendo la víctima. No es mi estilo. Simplemente es indignación ante la suerte tan perra que he tenido encontrándome con semejantes aves de rapiña.

Cuanto más tiempo les dedicas, más se ponen en tu contra.
Cuanto más intentas que la cosa funcionen, menos ponen de su parte
Cuanto más comprensión muestras en el momento de la ruptura, más ganas de imponer su santa voluntad les entran.

No deseo hablar de amor. Es el título de algo que escribí en su momento y que, sin duda, a partir de ahora, pondré en práctica. El descreimiento y estar a la expectativa será la principal premisa en mi vida afectivo-sexual.
A ver, no es que a partir de ahora 'todo valga'; pero sí que en este momento tener algo estable no es una de mis principales prioridades. Quizá algo estable sí, pero no de forma intensa... No quiero cagarla. No quiero arriesgarme.

Al desnudarte más posibilidades tienes de que se te vea el culo y eso, dependiendo lo que busques, puede ser bueno o malo. Para mi desgracia, siempre que se me ha visto el culo ha sido para que me lancen dardos contra él.

Para evitar males mayores, un buen caparazón y una buena lanza me vendrán bien. Con eso tendré suficiente para comenzar a librarme de posibles angustias.

Sí, estoy cerrado. Pero es lo que hay.

Llegarán tiempos mejores, no lo dudo. Llegarán tiempos mejores.

(...)

Por cierto, mi caspa, mucho mejor. Gracias por vuestros consejos.

15 diciembre 2005

Como cambia la vida



He descubierto que tengo un grave problema y no sé como deshacerme de él. Tengo caspa. Sí, vale, probablemente penséis que soy un cerdo por hablar de estos temas en un sitio como el blog. Pero me apetece contarlo.

Llevo varios días en los que me llevo fijando que sobre mis abrigo, en la parte del 'morrillo', cerca del cuello, hay un sembrado de puntitos blancos. Caspa. No es algo que me moleste en exceso, pero me preocupa la imagen que puedo dar al exterior (sobre todo ahora con el cargo que tengo en la Dirección de Márketing) Antes, cuando curraba en la tele, todo era más fácil: como tenías que lucirte en pantalla, todos los cuidados eran pocos, peinados, champuses, tratamientos... todo pagado por la empresa (por cierto, era en lo único que se extiraban, nunca entenderé porqué)

No quiero dar sensación de suciedad, de descuido, de... cuando, en realidad, es todo lo contrario. Y claro, la mujer del César, además de ser buena, debe parecerlo; así que, estoy a la caza y captura de un champú anticaspa decente, que me elimine el "pequeño nevado" en las cercanías de mi cuello.

Si os ha funcionado algún champú en concreto, decídmelo y solucionamos entre todos este pequeño y frívolo mal.

(...)

Un par de recomendaciones...

Tengo la sensación que el bolero con el que Sergio Rivero, el de OT, ha presentado su disco, será uno de esos temas que quedarán en la memoria colectiva. Es un bolerito simple, con letra sencilla, sin pretensiones... pero así lo eran también El Reloj, Contigo Aprendí o Somos Novios... Cómo cambia la vida es el título de la canción y, desde este humilde blog, muestro mis respetos a sus compositores por conseguir, desde la sencillez y la simplicidad, un tema tan bonito.

(...)

Vale, ya se que es un bolero, que es un pastelón, y muy sentimentaloide, pero es elegante. He escuchado cosas peores en el campo de los pastelones. Os leo.

12 diciembre 2005

SABER BEBER, Servicio Público

Utilidades "En peores tapias hemos meao"
Pelotómetro 5.0



Pelotómetro, para que sepas lo que puedes beber y las consecuencias que ello tendría.
Momento Servicio Público Saber Vivir, Saber beber.

Pincha aquí: http://www.quevieneelpeloton.com/DRUN/INDEX.HTM

(...)

Una frivolidad de vez en cuando no viene mal; aunque los resultados que ofrecen son verdaderos.

11 diciembre 2005

La búsqueda

"La teoría de ella, la gran teoría de su vida, la que la mantiene en rigor, es que la felicidad, la verdadera felicidad, es un estado mucho menos angélico y bastante menos agradable de lo que uno tiende siempre a soñar. Ella dice que la gente acaba por lo general sintiéndose desgraciada, nada más que por haber creido que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar, de gozoso éxtasis, de festival perpetuo. No, dice ella, la felicidad es bastante menos (o quizás bastante más, pero de todos modos es otra cosa) y es seguro que muchos de esos presuntos desgraciados son en realidad felices, pero no se dan cuenta, no lo admiten, porque ellos creen que están muy lejos del máximo bienestar." 'La Tregua', Mario Benedetti

Todos buscamos la felicidad y, a pesar de lo que esta nos puede proporcionar, solemos empecinarnos en no encontrarla, poniéndole obstáculos, que hacen que nos cerremos en banda, cegándonos y haciendo que no veamos aquello que nos podría llevar a ese 'estadio superior', tan deseado por el ser humano.

Por eso, en el momento que nos autocensuramos, estamos llamados a ser presuntos desgraciados; personas que no somos felices, no porque lo seamos y no queramos verlo, sino porque podríamos serlo, y nos limitamos a llevar una vida aparentemente correcta. Sin riesgos. Aparentando en muchas ocasiones lo que no somos. Bailando el agua a la alienación y el borreguismo en detrimento de nuestra propia personalidad.

Todos buscamos ser felices pero, en el fondo, preferimos el victimismo y la autocompasión que nos proporciona el caparazón de la desidia, frente a la realidad que podemos conseguir, a poco que lo intentemos

08 diciembre 2005

08/12 2.0


Segundo post del día. Viendo el abrumador éxito del primero, como el mejor Sardà, vendo un poquito de carnaza fresca, recuperando un comentario que hice al blog de Elixistv, al que recomiendo encarecidamente visiten. Hablabamos de las historias pasadas, de los amores, olvidados o los sentimientos ante una ruptura... Era algo así:

Cuando nos obcecamos con alguien, lo mejor es darnos tiempo. Darnos tiempo para descubrir si en realidad estabamos enamorados, si queríamos de verdad o tan sólo era el fruto de una obsesión, de una necesidad de querer, de un aferramiento a la otra persona que no llevaba a ningún sitio.

Es dificil querer a alguien con una mente equilibrada que no nos lleve a la ceguera y al endiosamiento del ser amado... Y más dificil es una ruptura.

Qué complejas son de asumir, sobre todo si te dejan. Porque, al fin y al cabo, si uno es el que deja, conoce los motivos o no. Pero es que si te dejan, nunca te queda claro el porqué del adiós forzado.

A una ruptura siempre le acompaña el dolor de romper con amigos que has conocido, si no puedes vivir con el recuerdo de la otra persona constantemente; la lectura y relectura de notas, cartas, mensajes y, si tiene lugar, su posterior rotura o quema; la duda eterna de si podría haber llegado a algo más...

En fin, que nadie puede comprender el dolor propio como uno mismo (toma pensamiento profundo, me he quedao a gusto, eh?) y por mucho que diga la gente, uno mismo es quien sabe mejor lo que debe hacer, aunque no lo tenga claro.

El Gran Juego de la Oca



Hace una década triunfaba en España un programa presentado por Emilio Aragón hijo (o Milikito) en el que saltar en un tablero, saltando de una casilla a otra al compás de lo que dictaban los dados era la máxima fundamental. El Gran Juego de la Oca, un divertimento sano que era seguido por millones de espectadores hasta que, esos mismos jugadores de salón, comenzaran a cansarse de la hiperactividad de Milikito, los mohínes asépticos de Lydia Bosch y las patadas al diccionario de Patricia Pérez, así como de la incapacidad manifiesta de los concursantes.

Diez años después, nuestro país, nuestra querida España (esa España mía, esa España nuestra, ayayayyy... que diría Cecilia, q.e.p.d..) continúa con recordando al Juego de la Oca, pero sin añorarlo, transformando su año laboral en un gran tablero de juego en el que, de puente a puente, y tiro por que me lleva la corriente, nos comemos el año con patatas.



Para demostraros que no miento, helo aquí el listado de festivos que compondrán el tablero de juego del próximo año 2006:

1 de enero del 2006: Año Nuevo.
6 de enero*: Epifanía.
19 de marzo*: San José.
13 de abril*: Jueves Santo.
14 de abril: Viernes Santo.
1 de mayo: Día del Trabajo.
15 de agosto: Festividad de la Asunción.
12 de octubre: Fiesta de la Hispanidad.
1 de noviembre: Festividad de Todos los Santos.
6 de diciembre: Día de la Constitución.
8 de diciembre: Festividad de la Inmaculada Concepción.
25 de diciembre: Navidad.

Además de los días festivos nacionales, las comunidades autónomas también añaden un par de casillas haciéndonos un poco más llevadera la dura vida laboral. Más días festivos. En este caso, regionales:

29 de enero: Día de la convivencia (Ceuta).
28 de febrero: Día de Andalucía.
1 de marzo: En Andalucía y en las Islas Baleares.
23 de abril: San Jorge, Aragón y Castilla-Léon.
2 de Mayo: Madrid.
17 de mayo: Día de las Letras Gallegas.
30 de mayo Día de las Canarias.
31 de mayo: Día de la región de Castilla-La Mancha.
9 de junio: La Rioja y Murcia.
8 de septiembre: Asturias y Extremadura. Día de la Virgen de la Victoria, Melilla.
11 de septiembre: Cataluña.
15 de septiembre: Cantabria.
26 de diciembre: San Esteban (Islas Baleares y Cataluña).

Además de esto, en Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco tembién se celebra el lunes de Pascua (17 de abril de 2006), así que, su juego de la oca tradicional, se convierte en la edición Millenium, cortesía de: Maragall, Camps, Sanz e Ibarreche.

Y por si no fuera poco, cada ciudad, puede poner hasta dos días festivos que elija a placer, obra y gracia del alcalde de turno, en nuestro caso, el gran Pepe Torres Gump. Algún día que no sepa sobre lo que escribir pondré una foto suya.

(...)

A ver, en estos días festivos, se me antoja poner algunas recomendaciones musicales. Vamos, como siempre, pero al revés. Me explico... Como cuento en el post anterior, realicé un pequeño viaje hasta tierras palentinas, quedando conquistadas por este, su humilde bloguero. Durante el trayecto, ante el desastre de antena que tiene el coche de papa (es que el Fiat Tempra está muy mayor ya...) no hubo más remedio que escuchar musiquita variada... en cassette (si, modernidad, divino tesoro que algunos no quieren recoger...)
Se pueden imaginar ustedes (y, como siempre, salto del tutéo al ustéo) el panorama que había allí... Julio Iglesias, la Jurado, Raphael, Luis Miguel, Bertín Osborne... y el Cd recopilatorio, grabado hace más de 12 años, "Las mejores baladas"... Oigan, que quieren que les diga, algunas cosas no, pero otras (a pesar de su estilo camp, kistch, y reminiscencias algo más que flocklóricas) me gustarón...

Así que las recomendaciones musicales de hoy las basaré única y exclusivamente en lo escuchado en ese viaje:

- Mi amante amigo, de la tonadillera Rocío Jurado: huyendo de las más conocidas, rebusco en la carátula de la cinta, y encuentro esta que es modelo de las canciones de Manuel Alejandro y Ana Magdalena. Quizá de menos calidad que otras, como Señora, Como una ola o Como yo te amo...

- Julio Iglesias: creo que no es la primera vez que sale por aquí este señor. Lo reconozco, es uno de mis fetiches musicales, que le hago. Cada uno tiene sus rarezas, y yo me meto en vena la música de Julito cuando peor me va. Algún día haré una selección "sólo para no iniciados", en la que demostraré que tampoco es tan horrible, ni bizarro escuchar música del gallego más universal con permiso de Manolo, Fraga Iribarne (que decía la trinca, ahora Gestmusic-Endemol) De su disco Emociones, con algunas de las mejores canciones que este hombre ha cantado, destacar "Me olvide de vivir" o "Pregúntale"; de su disco Raices, un álbum en el que te canta desde una samba a un bolero pasando por el Torna Sorrientto, O sole mío o Ne me quitte pas..., especial mención a uno de sus pelotazos "Bamboleo". ¿Quién no ha cantado esto alguna vez, poniéndose la mano en el pecho y dando golpes en el suelo?

(...)

Como veo que esto está saliendo largo hoy, tendremos segunda parte de las recomendaciones musicales.

Por cierto, si os apetece y tenéis tiempo, me gustaría que me hicierais dos o tres recomendaciones musicales, de canciones que os gusten, por el motivo que sea. Puede ser muy interesante y podemos conocer cosas que muchos no conocemos, ok?

Abrazos, y a rematar el puente.

¡A ver quién llega antes a la Reoca!

04 diciembre 2005

Oscuridad castellana


No era la primera vez que recogía un premio. Pero este ha sido distinto. Todos los galardones que había recibido hasta este momento eran reconocimientos de meritos que no eran del todo fiables: concursos de pintura -que esconden detrás vender una serie de enciclopedias, libros y multipropiedades-, certámenes de piano -en los que primaba la técnica sobre la expresividad- y alguna historia en la facultad, que prefiero no recordar... Así, el pasado viernes, recogí el primer premio de la primera edición del certamen poético 'San Martín, una joya en el Camino', en Frómista, Palencia.

El pueblo de Frómista se ha volcado conmigo y con mis padres -que les gusta una excursión más que a un tonto una volaera-. Gente amable y abierta, a pesar de su carácter castellano. Me ha gustado el pueblo. El pueblo, Frómista, y Palencia. Una ciudad no excesivamente grande, en la que templos góticos y románicos se combinan en una suerte de 'cócktel arquitectónico', en un ambiente oscuro en el que, sinceramente, creo que no podría vivir.

Volviéndo al pueblo, el mayor problema que le veo a vivir en un lugar como Frómista es qué hacer a partir de las 8 de la tarde. Frío como no puedes imaginar. Oscuridad, poca luz. Escasos lugares para el esparcimiento -léase pubs, discotecas, cines, locales de internet...-. Creo que en este pueblo el consumo televisivo y el índice de natalidad debiera ser de los más altos del país. Un panorama desolador que hizo que me alegrara que mis padres se apuntaran al viaje.

¿Qué habría hecho si no están allí para, al menos, darme su compañía? Pues probablemente buscaría la diversión en otro sitio, me lo habría currado más...

Una maravilla de viaje, vamos. No me voy de puente pero he tenido esta especie de excursión (que me ha recordado a las que hacía con el colegio, los viajes de estudios cutres de maristas, con tan sólo dos noches fuera de casa... a Madrid...) que me ha servido como asueto a los sinsabores de la vida terrena (o rutina diaria).

(...)

En cuanto a mí. Cada vez más, me doy cuenta que me quejo por vicio. No tengo derecho a quejarme tanto y como decían por ahí, en su momento se cerraron las dos puertas más importantes que tenía hasta ese momento. Aunque no lo parezca, se van abriendo pequeñas ventanitas. Tan pequeñas que no siempre se ven y se te escapa abrirlas...

Pero están. Sólo hay que saber verlas, saber abrirlas. Tener la pericia necesaria para girar la manivela. Y, si no da de si a la primera, esperar, no dejarla y seguir intentándolo, hasta que se abra.

En esas estamos, con la esperanza recien puesta y con la manivela de la ventana engrasada. Creo que estoy cerca de ver de nuevo algo de luz. Y se agradece.

(...)

Recomendaciones musicales, que os tengo muy abandonaos en este tema. Vamos a ver:

- Interplay, de Bill Evans y un montón de amigos suyos. Uno de los clásicos de easy listening, ajazzeada y tranquilita.

- Cualquiera de las nuevas canciones de Burt Bacharach, en su disco 'At this time'. Una forma de demostrar que los clásicos se pueden reinventar.

- Terminamos con una de clásicos. Cualquiera de las que Manuel Alejandro compuso junto a Ana Magdalena. Tandem perfecto para decenas de canciones, unas mejores, otras peores, pero de gran pegada.

(...)

Per certo, el cuadro es de Antoni Tapiès.