06 enero 2006

A la mierda el descreimiento


Llevo dos meses con la dichosa filosofía del descreimiento. Siendo muy pesado y dando la brasa con la puñetera teoría. Pues nada. Para una vez que intento quitarmela de encima, la cosa no va. No lo sé. No sé si es una prueba para ver si es tan resistente como yo pensaba que era o al contrario, la señal que me viene a decir que ese no es el buen camino, que estar tan cerrado -y anunciarlo a norte y sur- no es la forma.

Igual me he obcecado con un tema, con una cuestión que a día de hoy todavía me viene grande. Igual es que no soy, ni estoy, tan descreido como pensaba. Igual es que estoy más abierto de lo que pensaba tanto en amigos, familia, gente, trabajo, relaciones... No lo sé.

Muchas veces me pregunto si haré las cosas en su debido tiempo, porque siempre me queda la sensación que, o las hago antes de tiempo, o las hago después.

(...)

Queda pendiente desde 'Amanece 2006' el post sobre las segundas oportunidades.Mañana hablaré del día de reyes y del roscón. Por cierto, la ilustración se titula 'Beso que acaricia'. Manda polla...